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19 de noviembre de 2014

La mejor actuación de la primera dama Angélica Rivera, alias “la gaviota”

Como si perteneciera a la realeza o la monarquía, la primera dama de México se sentó en una silla con bordes dorados, delante de un tapiz y adornos que parecen sacados de la época de María Antonieta de Austria (sí, la misma que se casó con el último rey francés, Luis XVI, y que espetó la célebre frase: “que coman pasteles” cuando le dijeron que su pueblo no tenía ni siquiera pan para alimentarse).

Angélica Rivera se vistió de color morado, un tono que en la psiquiatría se utiliza para calmar y tranquilizar, que inspira sensibilidad, espiritualidad, compasión, resignación, verdad y penitencia. Es también el color principal de la realeza y del alto clero, simbolizando poder, nobleza, lujo y ambición. Lo usan los obispos de la Iglesia Católica y los reyes... la alcurnia pues, el mero mero alto “pedorraje” social.

Alias “la gaviota” dio la mejor actuación de su carrera en el video que grabó para explicar que es económicamente solvente (pudiente y millonaria diríamos en el barrio) y que puede comprar, con una mano en la cintura, una casa de 86 millones de pesos y otra contigua de 27 millones en las Lomas, más un departamento en Miami y otra casa que le compró a su mamá.

Nos explica que Televisa le dio 88 millones de pesos por rescindirle el contrato de 25 años de exclusividad. ¡Que empresa tan generosa! Como si fuera el Teletón anticipado, pagarle tal cantidad de dinero a una actriz que grabó tan sólo 14 telenovelas, no todas como protagonista y muchas de ellas un rotundo fracaso. Claro, ahora entiendo que con ese modelo de negocio, Azcárraga haya amasado la fortuna que tiene.

Televisa producciones la preparó como si fuera una política a la usanza priista, en la grabación la actriz convertida en magnate, levantó las manos cual hacendado benévolo que quiere decirle a sus peones que ya todo está bien, que paren la rebelión pues está a punto de llegar el dinero, para que todo lo vuelvan a perder en la tienda de raya.

Con “close ups”, con iluminación de set televisivo, con cambios en los tonos de voz como si estuviera leyendo un diálogo preparado por un guionista de la “fábrica de sueños”, la “gaviota” dio un mensaje que bien le podría valer un “prestigioso” premio Ariel, en cuya ceremonia de premiación no se le podría preguntar por Ayotzinapa, pues no sería el momento adecuado para ello.

Pero hay algo que con las prisas, se les “chispoteó” a los productores de éxitos como “lágrimas y risas”: a Angélica Rivera la arrinconaron. La arrinconaron en una esquina de una casa prestada por un empresario beneficiado con la corrupción del sistema político que salió de Atlacomulco para apoderarse de la silla presidencial.

La arrinconaron en una casa en la que se vio obligada a habitar bajo contrato, porque su marido, producto de la mercadotecnia (igual que el Wishkas o la Pepsi), tenía prisa por pertenecer a la clase política que tiene como máximas: “el que no tranza no avanza”, “ser un político pobre, es ser un pobre político”, y “la moral es un fruto que se da en un árbol de moras”.

La “gaviota” tuvo que dar -en una especie de confesión pública- una rara declaración patrimonial, que su marido obligado moral y éticamente a la transparencia, no otorgó antes a un pueblo al que dice se debe. La actriz tuvo que salir a dar la cara, siendo la #SeñoraDeLaCasa para decir algo que su esposo -el mismo que le prometió en el altar estar con ella en las buenas y en las malas- no pudo y no quiso decir.

No sabemos si la “gaviota” es más valiente que Peña Nieto o si se le sacrificó para no dañar más la imagen del frágil presidente. Lo único que sí podemos asegurar, es que Rivera tiene mejores tablas para la oratoria que su marido, que se equivoca en un discurso sí y en el siguiente también.

Hoy, 400 policías resguardan la casa blanca que la “gaviota” dice que va a vender, aunque no tendría porqué, pues dice que es un patrimonio que ha construido con “honestidad” y con “trabajo”.

Con la venta, ya no habrá "pretextos" de los mexicanos mal pensados para "ofender" a ella, a sus hijos o su esposo. Con este “magnifico” video, los mexicanos mal pensados ya no podremos pensar mal de la “honorabilidad” de la primera dama. No, sí la honestidad no es una virtud, es una obligación, y más aún en las figuras públicas.

Porque es obvio (para ella) que este asunto público es privado. Sí, así como lo leyó. Este asunto público es privado. ¿Qué importa que Peña Nieto se haya casado con una actriz que gana 88 millones de pesos de una empresa que es acusada de manejarlo a su antojo, además de imponerlo? 

¿Qué importa que una primera dama le haya comprado una casa a una constructora cuyo dueño es el mismo empresario que se benefició con “jugosos” contratos en la administración gubernamental de su marido, un servidor público?

¿Qué importa más, sí llevarse un superfluo maquillista a China para verse bella o tardarse una semana en responder ante una acusación tan seria? ¿Qué chingados importa si “soy un cerdo decente, ¡no un puerco!”?, tal como decía con sabiduría, Pumba, el jabalí animado de la película 'El Rey León'.

14 de noviembre de 2014

Me atacan por criticar a Peña: yo me río. Lo que no me da risa es una guerra civil

14.11.14. El domingo pasado por la noche, publiqué un artículo titulado 'Enrique: ya no puedes huir... es tiempo de renunciar'. En el mismo, básicamente le pido al presidente de la República -desde mi posición de simple ciudadano-, que renuncie al cargo (que pida licencia pues), ya que para mi punto de vista, abandonó el país para viajar a China y a Australia, en un acto de gran irresponsabilidad política, al momento de encontrarse México convulsionado por los hechos ocurridos en Iguala, Guerrero el pasado 26 de septiembre.

El referido artículo, lleva hasta el momento en que estoy escribiendo, casi 125 mil lecturas y 20 mil “likes” en la red social Facebook, un récord para mi humilde blog que ni yo mismo me creo. Esto quiere decir que la ciudadanía está a favor de mi solicitud a EPN, que desean que el mandatario asuma su responsabilidad ante la mayoría de los ciudadanos que le reclamamos justicia y que acusamos al Estado Mexicano en su conjunto, de ser el responsable de la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa.

Obvio, ante la viralidad del texto llegaron los ataques, que en síntesis me llaman “chayotero”, “vendido”, “imbécil” y un largo etcétera (me sentí como Labastida reclamándole a Fox en el debate presidencial del año 2000). También vinieron las amenazas de muerte... esas son de "cajón".

Pero a mi me da risa, porque sé, que al final no es algo personal, es algo colectivo, pues yo soy uno más del montón. La mayor parte de la sociedad mexicana está harta, cansada, se siente atropellada de tanto abuso, de tanta omisión, de tanto fracaso. El grueso de los mexicanos estamos despertando, saliendo de nuestro letargo.

Hay muchos mensajes cruzados, entre los empresarios, miembros “destacados” de la sociedad civil, los medios de comunicación y periodistas afines al sistema político, hacia los manifestantes (los reales y los virtuales), los violentos y los pacíficos.

Están impulsando la idea de que las Fuerzas Armadas arremetan contra civiles, que estos sean acusados de traición a la Patria, de que estos sean acusados de formar parte del crimen organizado, de que sean expuestos como parias, como lo peor de lo peor. A la generalidad los quieren catalogar como anarquistas, como seguidores incondicionales de AMLO, aunque esto no sea cierto.

Los bloqueos, los incendios, los palos, las piedras, las bombas molotov, no deberían de estar permitidos. Pero veamos quienes son los que realmente están detrás de este movimiento desestabilizador. No dudaría que estuviera el mismo gobierno o los poderes fácticos para mermar la protesta, para infundir miedo entre la sociedad movilizada.

El otro día, escuché un argumento muy endeble dentro de la sobremesa de una comida a la que me invitaron. Me dijeron, “¿vas a dejar que estos pinches locos, violentos, quemen tu casa, que te roben y te golpeen?”, a lo que yo respondí de bote pronto: “pero sí eso ya lo hacían los narcos, los asaltantes, los mismos policías, los secuestradores, ¿de qué te asustas?”.

Es la lógica del poder en turno, azuzar, causar zozobra, intranquilidad, inquietud, aflicción. Ya nos quieren inventar otro “chupacabras” para que tengamos miedo. Sólo falta que a los manifestantes los llamen zombies o que los acusen de haber importado el virus del ébola a México.

La emoción más antigua y más intensa es el miedo. Pero no porque sea antigua tiene que estar vigente. El miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento. No suframos, ni odiemos, en cambio, solucionemos, construyamos, propongamos. Ante eso las redes sociales son una gran herramienta (ojo, no la panacea). Con ellas podemos convocarnos (exceptuando los ruidos que debemos quitar), podemos decidirnos, podemos dialogar, podemos informar, saltar los muros de la desinformación y de la agenda mediática que un puño de empresarios y políticos nos quieren imponer.

En las redes podemos lograr una comunicación genuina, podemos conjuntar esfuerzos y defensas contra el totalitarismo que quieren ejercer. Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos.

Es natural que el poder en turno tenga la mejor opinión sobre ellos mismos, sin dudar sobre su actuar, aunque la mayoría disentamos y creamos que no están haciendo lo correcto. No sé cuál va a ser nuestro destino, pero sí sé cuál es nuestro desafío, y este es: MANTENER LA CALMA SIN BAJAR LOS BRAZOS.

No permitamos que nos confronten, que nos lleven al callejón sin salida de la violencia entre los mismos mexicanos, contra nosotros mismos. Ya los narcos y policías han ejercido suficiente violencia y han infundido suficiente terror... que digo suficiente, excesivo, para que nosotros nos tengamos que dar en la madre entre nosotros mismos.

No pasemos de ser víctimas a victimarios. No caigamos en la trampa, ni en su maquiavélico juego. ¿Los mexicanos de bien vamos a repetir los horrores de estos neandertales? ¿Vamos a ser violentos? ¿Vamos a creer que estamos condenados a una guerra incesante? ¿O vamos a generar y ofrecer un México diferente a los que vienen detrás de nosotros?

No hagamos caso de la “borregada” que repite lo que de arriba les mandatan que digan. Ellos están cómodos, no quieren perder sus prebendas. No quieren perder sus lujos, no quieren perder sus posiciones, no saben realmente lo que dicen cuando argumentan una posibilidad de confrontación con los manifestantes.

Ahora, estos empresarios, estas voces de la alta alcurnia, están pidiendo la intervención del Ejército, de la Marina. Desconocen la realidad histórica de nuestro pueblo. ¿Dónde estaban ellos cuando se gestó la guerra sucia? ¿Dónde estaban ellos cuando el narcotráfico y la criminalidad en su conjunto comenzó a mezclarse e infiltrarse con la ciudadanía trabajadora? ¿Dónde estaban ellos cuándo la gente del pueblo empezó a sentir el hambre y la injusticia?

Ellos, estaban en sus casas llenas de lujos, comiendo en buenos y caros restaurantes, gastando el dinero que obtienen de sus negocios con el gobierno o lavando dinero para el crimen organizado. Ahora quieren usar la lógica de la guerra civil, ahora, hasta que les tocan sus intereses económicos. Mientras, se escudan en que ellos dan empleos, en que ellos pagan impuestos, cuando la realidad, la verdad, es que explotan a sus trabajadores, que les pagan una miseria, que evaden impuestos y que no pagan las cuotas de la seguridad social.

Siempre están pidiendo más recursos, pero no quieren aportar nada. Pero al pueblo sí lo llaman “huevón” y al gobierno “papá”, burlándose en un espejo en el que se ven reflejados. Perversos, ciegos, no son capaces de escuchar al otro. De inmediato son intolerantes. De inmediato sacan de su baraja las cartas de las barbaridades que son capaces de cometer para protegerse.

Y en esta su lógica, en esta guerra entre el Bien y el Mal, siempre es el pueblo el que pone los muertos. Allí están los 43, allí están los cientos de miles ejecutados, allí están las decenas de miles de desaparecidos.

Los que se manifiestan sin violencia, no luchan por dinero, luchan por la libertad, por la justicia, por la conciencia colectiva. No los quieran criminalizar por ser pobres, por no tener los medios económicos que ustedes tienen. Hoy, los delincuentes pobres son los villanos de la película y los delincuentes ricos escriben el guión y dirigen a los actores. Hoy, la utopía de un México unido se encuentra en el horizonte. 

"El torturador es un funcionario. El dictador es un funcionario. Burócratas armados, que pierden su empleo si no cumplen con eficiencia su tarea. Eso, y nada más que eso. No son monstruos extraordinarios. No vamos a regalarles esa grandeza”, Eduardo Galeano.

12 de noviembre de 2014

Peñalandia tiene mucho en común con López Portillo (incluyendo su Colina del Perro, el fracaso económico y el cinismo)

12/11/14. Peña Nieto tiene mucho en común con López Portillo. Ambos presidentes en épocas distintas, no tienen mucha diferencia en su accionar. Ambos con gobiernos y políticas públicas enfocadas para sostenerse en los precios del petróleo, que en los dos casos cayeron de manera dramática. No pudieron administrar "la abundancia".

Ambos populistas, ambos fueron candidatos populares durante sus campañas electorales (sólo que JOLOPO sólo compitió contra Valentín Campa). Ambos personajes son atléticos... uno bajaba los templetes de más de dos metros saltando, el otro dice según correr 10 kilómetros diarios.

Ambos tienen su propia Colina del Perro, solamente que una está en Lomas de Chapultepec y la otra, en una verdadera colina de Bosques de las Lomas, ambas inaccesibles para el pópulo. Una vale 7 millones de dólares, la otra debió valer el doble a precios actuales.

Ambas residencias fueron hechas a gusto de los “dignos” mandatarios nacionales. La gran diferencia entre ambas mega mansiones, es que la del Perro sí tiene una gran biblioteca, y la del mexiquense ni un pequeño estante para el 'Libro Vaquero' o el 'Lágrimas y Risas', que digo eso... el 'Alarma'.

Ambos se casaron por segunda vez, con actrices muy guapas, pero venidas a menos y formaron nuevas familias, cuando antes ya habían sido casados. La diferencia es que a uno se le “murió” la esposa, y el otro no pudo deshacerse de ella.

Ambos pusieron a personas incompetentes en la “importante” Secretaría de Turismo, sólo que uno puso a su amante: Rosa Luz Alegría, y el otro puso a una recomendada, una cuota, la sobrina que le impuso su padrino político y mentor: Carlos Salinas de Gortari.

Ambos fueron portada de la “prestigiosa” revista estadounidense 'Time', sólo que uno con el título de “Mexico: An Angry Neighbor” y el otro, con el ya célebre 'Saving Mexico'. Bueno, a Peña Nieto sólo le falta emular a López Portillo llorando durante su último informe ante el Congreso de la Unión, la ocasión que dijo defendería el peso como un perro y nacionalizó la banca.

Pero lo más hermoso es lo que dijo hoy Peña Nieto en una lejana China, a donde técnicamente huyó. Aseguró a los empresarios asiáticos que México tiene "un horizonte muy optimista y alentador en cuanto al ritmo de crecimiento de su economía".

Definitivamente, estos priistas tienen más imaginación y ocurrencias que Walt Disney. Por eso hoy exhorto a los legisladores a que cambien el nombre de Estados Unidos Mexicanos, por el de Estado de Peñalandia. Porque definitivamente, este gobernante impuesto por la élite no sabe en que país vive.

Y es que en Peñalandia los dirigentes no se enteran de nada, pues mientras todos expresan su dolor por Ayotzinapa (Serrat, Savater, Café Tacuba, el papa Francisco, la ONU, el embajador de EUA, la CIDH, RSF, Zoé, Derbez, Maná, Rubén Blades, Jorge Ramos, Caifanes, Cuarón y un largo etcétera), los Peña, los Rivera, los Castro, ellos prefieren callar y disfrutar sus premios, el de “Estadista del Año” y el de la actriz que ofreció más dinero por un galardón a la venta.

El presidente de Peñalandia ha dado tan sólo 10 escasas declaraciones sobre el suceso. ¡10 en 48 días del episodio más negro en la historia contemporánea de México! Todas las declaraciones del mandatario mexicano han sido dichas a fuerza, como con calzador, llenas de lugares comunes, de clichés, de palabras vacías, carentes de emoción... ausentes de sensibilidad.

Como desearían estos políticos mediocres archivar en el basurero de la historia, este asunto de la barbarie, de la violencia y del crimen organizado que ya los rebasó... pero no pueden apostar al olvido, pues ellos también están inmiscuidos de una u otra forma en este cáncer que hoy lacera, carcome, consume, a la sociedad entera... menos a ellos, los cínicos e indolentes.

11 de noviembre de 2014

Candidatos de unidad para la gubernatura y los 81 municipios del Estado de Guerrero en 2015

11/11/14. Si las elecciones en Guerrero fueran hoy, no habría condiciones para llevarlas a cabo. Antes de que se comiencen a matar entre ellos, como perros hambrientos por las migajas, como saqueadores de las ruinas en las que ha quedado del Estado y sus municipios, los políticos locales deberían de hacer una pausa, sino ética, pragmática, para logar contener la fuerza de una ola social que se desborda en las cauces de una presa cuyas compuertas están a punto de romperse.

Los políticos guerrerenses deben lograr construir un Gran Pacto -de los de verdad- con una propuesta concreta: tener 82 candidatos de unidad para el mismo número de cargos ejecutivos, y que lo demás se lo repartan -como siempre lo han hecho- los partidos políticos y los poderes fácticos.

Dichos 82 candidatos deben ser propuestas enviadas por todos los que quieran hacerlo y evaluadas por un gran comité de notables, -podría ser el mismo que proponen el historiador Enrique Krauze y el poeta Javier Sicilia-, para así convertir la indignación y la protesta en institución, siendo el embrión de una reforma jurídica del Estado.

Los 82 candidatos a los cargos Ejecutivos del Estado de Guerrero, no deben, por obvias razones de descredito e ilegitimidad, emanar de los partidos políticos. Los 82 candidatos únicos deben de gozar de credibilidad social, de legitimidad moral.

Actualmente los partidos políticos son utilizados por el crimen organizado como una franquicia -que se compra y que se vende- para acceder al poder, cerrando así el gran círculo de la impunidad: la mafia con fuero y con recursos públicos ilimitados, gastos opacos y acciones que nadie vigila ni sanciona.

Por tanto, parte de la propuesta es que se debe dar la atracción de la elección local por parte del Instituto Nacional Electoral (INE), organismo federal autónomo al que se le facultó esta atribución en la última reforma electoral aprobada por el Congreso de la Unión.

Señores políticos guerrerenses, dense la oportunidad de trascender, de darle la vuelta a esta página negra de la historia, cuya gota que derramó el vaso fue el 26 de septiembre en Iguala. No actúen en base a su miopía, a su obtusidad, a su mezquindad, a sus intereses particulares, que no tienen absolutamente nada que ver con la agenda ciudadana gestada desde los movimientos sociales que hoy se han engrandecido.

La degradación estructural y el debilitamiento del Estado de Derecho, al que llevaron por su irresponsabilidad y corrupción, no puede ser causa para que hoy impidan iniciativas que como ciudadanos les estamos exhortando, exigiendo... no rogando, ni suplicando.

Ya no traten de imponer su grupal línea de actuación, mucho menos un mundo donde las decisiones que no se toman o se toman demasiado tarde, se diluyen hasta resultar ineficaces, obsoletas... medicinas que caducan. Sino han de impedir esta propuesta, les pido callar o reflexionar bien sus respuestas a la misma.

Les recuerdo que cada palabra que lanzan al vacío del barril sin fondo de sus discursos, son como los “chochitos” o placebos que un veterinario le quiere meter en el hocico a un animal enfermo o herido de muerte. A un animal desesperado... al Guerrero bronco, ese toro brioso que hoy está sin jinete y que se quiere saltar la cerca de la institucionalidad.

O los entregan vivos o México arderá igual que dicen los quemaron

11/11/14Hay una lógica perversa en el cálculo del poder político (tanto del gobernador de Guerrero como del gobierno Federal), al darle primero esperanzas a los padres de los 43 normalistas -desaparecidos hace 48 días- para luego decirles que siempre no, que los quemaron vivos y que tienen la casi certeza (o sea ninguna), pues los criminales que agarraron, confesaron el crimen y sus tétricos detalles, de una ejecución sumaria y masiva.

Este cambio se dio durante la premura para que Peña se fuera "blindado" a China, ante su ambigüedad, sus largos silencios y su incumplimiento de prometer justicia a los agraviados, a las víctimas de la noche triste de Iguala. Dijeron esto para así tratar de bajar un poco el calor social. Pensaron, apostaron, planearon, supusieron, que la protesta se iba a ir desmoralizando, que se iba a desinflar, que iba a bajar su intensidad. Pero no previeron que la pequeña llama sigue encendida y realmente no visualizo un escenario -como sucedió en otros países- donde la misma se vaya extinguiendo.

Se equivocaron los poderosos con su frialdad, ahora los tienen que presentar vivos: A TODOS, a los 43, o México arderá en llamas igual que dicen los quemaron. A una temperatura incluso superior. He escuchado, leído, muchas voces dentro del movimiento de los estudiantes y de otros grupos sociales, donde aseguran no descansarán hasta lograr justicia. Hasta que todas las instituciones de un Estado omiso, devastado, represor, inactivo, caigan o rindan cuentas.

También he escuchado a la contraparte gubernamental o mediática alineada al poder, decir, casi asegurar e intentar criminalizar a los jóvenes de Ayotzinapa, para luego retractarse. No lo lograrán. El tsunami de dinero que echaron a cubetazos, intenta tapar el tsunami de sangre que fue vertido en ríos enteros, basureros y fosas clandestinas del Estado de Guerrero. Lo primero que le ofrecieron a los padres de los normalistas fue dinero, una bicoca. Pero lo primero que hicieron los familiares de los desaparecidos fue rechazarlo.

Bien saben estas personas humildes, pero honradas, que el dinero corrompe, sobre todo a aquellos que no lo tienen o nunca lo han tenido. Saben que unas monedas de oro no pueden comprar su dignidad, ni la invaluable vida de sus hijos queridos, extrañados, añorados, necesitados. Al parecer, la dignidad de la vida humana no estaba prevista en el plan de estos indolentes, de estos insensatos gobernantes. Los padres no quisieron el dinero sangriento ofrecido por los poderosos.

Ahora queda una tarea enorme para los familiares, para los estudiantes, para los maestros, para todos los demás... para nosotros: canalizar la rabia, el dolor, la indignación, la amenaza, la impotencia, la fragmentación y el miedo. Sólo así acabaremos con la corrupción, con la impunidad, con la soberbia, con la ceguera de los gobernantes, que se sienten intocables... unos semi dioses. Hay que bajarlos ya del estrado, del púlpito, del altar donde creen que merecen estar y permanecer, sin darle oportunidad a los otros, a los nuevos, a los limpios, a los diferentes.

Hago un llamado para que de nuestra parte se acabe la inacción, las marchas esporádicas, los desmanes sin sentido, los vandalismos. Vamos a caminar hacia un movimiento histórico, masivo, como el de Gandhi, un movimiento nacional organizado, con propuesta, con agenda, en donde los políticos o partidos no se inmiscuyan o se infiltren, que no tengan cabida, así como ellos no nos dejaron lugar a nosotros, durante décadas, haciéndonos a un lado, como si sólo sirviéramos a la hora de votar. Entonces sí nos querían, en las elecciones. Entonces nos amaban, utilizando su fórmula mágica cual brujería: 1 jodido o 1 pobre o 1 pendejo o 1 iluso o 1 un creyente = a 1 voto.

Los que estamos de acuerdo en lo básico: en hacer justicia, juntémonos. No fragmentemos más a la utópica sociedad civil, no dejemos que nos conduzcan al callejón que ellos desean encerrarnos, uno sin salida, donde no quede más remedio que enfrentarnos a nosotros mismos. Eso es justo lo que ellos quieren: una guerra civil para después mandar al Ejército, al conjunto de las Fuerzas Armadas, a reprimirnos a todos.

Paralicemos el sistema económico y político, para que así, dijera el Dr. Buscaglia, la élite (nacional e internacional) se siente amenazada en su cómoda estabilidad, obligada a tomar medidas para cambiar el orden de las cosas. Hagamos una lucha pacífica pero incesante, efectiva, de alto impacto y bajo costo. Una guerra de guerrillas, sin armas de fuego, sin armas blancas, sin bombas molotov, sin piedras, sin palos o puños. Nada de eso. Una guerra de guerrillas de ideas, de propuestas, de vigilancia al poder, para así exhibirlos, para así documentar su inefectividad, su omisión, su corrupción, su conflictos de intereses, su rapacidad, su eterna impunidad.

Saquemos de una vez por todas el corcho que obstruye este cuello de botella que nuestros “políticos” han hecho de la política, misma que ya no les pertenece. Basta de medidas de “maquillaje” que el poder toma, como mejor ejemplo: sus famosos pactos que no sirven para nada. Ya no hay dignidad política, necesitamos superar la critica para llegar a la acción.

Yo propongo separarme del escritorio, salir a la calle. Yo "no me cansé". Díganme donde nos vemos, vamos a organizarnos. En serio. Vamos a protestar, a denunciar que eso o aquello no es justo. Resistir es garantizar que aquello con lo que no estamos conformes no se vuelva a producir. Los poderosos tiemblan cuando ven amenazados sus privilegios. Entonces negociarán para no perderlo todo. No les quedará de otra ante la verdadera desobediencia civil pacífica.

Posdata. Y los queremos vivos. A TODOS. A los 43. Los familiares tienen derecho a la verdad. O, al no tenerla, ¿también ustedes se van a largar a la China junto a su presidente para hacerse los tontos y seguir nadando de "muertito" mientras puedan?

Angélica: esclava del poder y de la televisión

10/11/14. Con las grandes riquezas y fama, viene una gran esclavitud. Con la política, viene la vitrina pública, esa gran caja de cristal que por más polarizada, tiene espacios y recovecos por donde ver hacia adentro. En el caso de Angélica, la esclavitud vino primero con la vitrina y después llegó con la riqueza. En 1984, a los 14 años de edad, entró a la televisora donde hizo carrera.

Su primera telenovela fue en el año 1989, de allí 12 más, hasta el 2007, en la novela que le dejó el mote de “La Gaviota”. ¿Cuánto le pueden pagar por novela? No lo sé, pero lo que no me queda claro es la inmensa fortuna que amasó como una actriz y cantante (tiene sólo una película y participó en un grupo musical juvenil por un año). Ahora tiene dos mansiones: una de 86 millones de pesos y otra, contigua, de 27 millones que le cedió la televisora (según se supo ayer). Un total de 113 millones tan sólo en bienes inmuebles... eso, lo que se sabe.

Dentro de “su larga trayectoria” (como el vocero presidencial dixit), la joven señora también ha trabajado en algunos videos musicales de género pop, en calendarios de futbolistas, en portadas de revistas de luchadores y en una campaña publicitaria de la marca de multinivel Avón. Como primera dama y presidenta del DIF no tiene un sueldo asignado, pues estos son cargos honoríficos. Por ello sigue sin parecerme suficiente trabajo para amasar tan inmensa fortuna, a menos claro, que se haya sacado el "Melate".

Maldito sea el prudente mal pensado. ¿Ya concluyó su contrato con la televisora? ¿Aún está ligada a ellos? Al terminar su trabajo como actriz, la prepararon. La hicieron dar su mejor actuación para convertirse en la consorte de un poderoso gobernador, que a su vez era el proyecto para el retorno al poder de un sistema monolitico, que esperó 12 años de transición fallida para regresar a gozar del presupuesto.

En 2010, tras dos años de noviazgo confirmado por su ahora marido, se casó con el poderoso gobernador, para después apoyarlo como imagen durante toda su campaña política rumbo a ocupar la silla presidencial. Al mandatario mexiquense le interesaba estar rodeado de mujeres lindas (de sus fans, de sus porristas, de votantes) de esas que le griaban “bombon, te quiero en mi colchón”. 

No quería, por lo contrario, saber nada de nada, de las miles de muertas con saña y dolo, que conformaron un mayor número de feminicidios durante sus 6 años de gobierno en el Edomex, que los ocurridos por décadas en Ciudad Juárez, emblema de la violencia contra la mujer.

La “Dama de la Gran Cruz de la Real Orden de Isabel la Católica del Reino de España” -título nobiliario que recibió siendo ya la Primera Dama de la República de este lado del charco- tuvo que vivir los momentos más íntimos de una contienda que se fraguó en un fraude electoral, de todos conocido, que llevó a su marido a ostentar el cargo que hoy ocupa, pero cuyo poder no ostenta ni ejerce.

Angélica fue vendida para ser esclava de la imagen pública del ahora presidente. Angélica ha pagado muy caro el costo de ser la esposa del ahora enemigo público número uno de la mayoría de la sociedad, que ahora mismo se encuentra en China. Ha sido atacada, denostada, hecha “memes”, señalada, vitupereada, acosada, acechada. Todo esto no habría sucedido si se hubiera quedado en la televisora, cómoda, recibiendo aplausos y elogios. Pero no, sus jefes la enviaron a una guerra sin fusil, para llenarse de lodo.

La televisión no pudo fraguar la imagen del mandatario exitoso, impoluto, bondadoso, inteligente. No bastó lo según guapo, hizo falta más. La fórmula de la telenovela falló. La protagonista de este fracaso histriónico, Angélica, tuvo que ser usada para tapar los errores burdos de su esposo y de su camarilla que no planificaron bien el robo de Alí Babá. Primero se les vino abajo el teatro de la licitación del tren. Ante la duda mediática y la presión social, mejor lo cancelaron. Se cayó una de las grandes promesas sexenales, mismas que han ido cediendo como fichas de dómino colocadas en fila... una a una.

Ante la premura y la gravedad de la exhibición pública, quisieron tapar el Sol con un dedo y les salió el tiro por la culata. No contaban con el grave conflicto de interés... el de una Primera Dama haciendo negocios con uno de los más importantes beneficiarios de las administraciones encabezadas por su príncipe azul, tanto en el gobierno del Estado de México como en el Federal.

¿En qué telenovela existe una mejor historia de tragicomedia que esta? Y espérense, por que el final será lo mejor... tendrá mayor audiencia que la de 'La Gaviota', sólo que esta se llamará: 'Destilando hedor'. Recuerden: antes que la fama y el dinero, siempre se encuentra la verdad.

Posdata: No incluí -porque no son de mi interés y en eso no me meto- los trascendidos de violencia intrafamiliar de cuando este aún era candidato priista, según lo denunció una conocida actriz, ex compañera de Angélica. Tampoco me interesan las especulaciones sobre la ex esposa del ex mandatario estatal mexiquense, sobre la que algunos argumentan, murió en condiciones poco claras.

9 de noviembre de 2014

Enrique: ya no puedes huir... es tiempo de renunciar

09/11/14. Enrique, ya no no puedes huir. Viajar a un lugar tan lejano en el momento más delicado de tu gobierno, no es una gran idea. Abandonas con tu partida, la responsabilidad política, legal, constitucional, moral, ética, de enfrentar la convulsión-combustión de un país paralizado por el miedo, por la zozobra, por la desesperanza.

Huir... ¿a dónde huir?. El mundo no es suficiente para esconderte de la ofensa, del perjuicio, del agravio, que con tus actos (de acción u omisión) has causado al País-Nación-República que dicen -ya muy pocos, cada vez menos- que diriges. Te han volteado la espalda afuera y adentro. Ya no salvas a México, ya no es el momento mexicano que en inglés “cacaraqueaban” tus simpatizantes hasta hace poco tiempo. El pasado de tu partido duele. Pero el presente del retorno del viejo régimen duele más.

¡Y ver a tu Patria en esta situación, sin poder socorrerla! Debes sentir escalofríos por el cuerpo, se te ha de partir el alma, al abandonarla. No creo que no lo sientas, sí no, serías un vil cínico. Estás rehuyendo del combate, de los problemas, del reclamo social, de un hartazgo casi generalizado, de un despertar de las conciencias, de una revolución en puerta.

Porque sí sabes Enrique, sí sabes bien de que huyes. Ya no lo puedes ocultar. Tampoco tus colaboradores. El México de ahora está mal.. que digo mal, está pésimo. Lo dicen todos, los ex presidentes, los políticos, los artistas, los intelectuales, los ricos, los empresarios, los pobres, los campesinos, los obreros, los profesionistas, los periodistas, los deportistas.

Te lo digo Enrique, que la huída nunca ha llevado a nadie a ningún sitio mejor o por lo menos diferente. Todo de lo que huyes Enrique, va tras de ti, como una sombra que no se te despega ni un segundo, sin luz, también en la oscuridad te acecha. Hoy, en la noche triste de México, los mexicanos estamos solos y sin presidente. Hay un vacío de poder que ha dejado la irresponsabilidad, la tuya y la de los que te apoyaron para llegar a un cargo que no has sabido ejercer con dignidad ni con altura, como en teoría se requiere.

El poder conlleva responsabilidad y tú ya abandonaste la tuya, por lo tanto el tuyo ha mermado considerablemente. Somos la responsabilidad que asumimos Enrique, y sin responsabilidad quizás no deberíamos de existir, decía Saramago en sus 'Cuadernos de Lanzarote' (asumo que no lo has leído).

Somos el destino que queremos, que escogemos Enrique. Tú ya escogiste el tuyo, el de huir, pero antes de regresar, reflexiona, te tienes que ir por completo: debes renunciar. Con tu renuncia el conjunto social, hecho añicos como jarrón de porcelana caído en el suelo, se tendrá que comenzar a pegar para volver a poner todos los fragmentos en el lugar en que deben de estar.

Todo poder es deber, Enrique. En el último suspiro del tuyo, tu deber es irte. Eso sí, te advierto que la renuncia a todo deleite, duele. Por eso ni pienses que regresarás y estarás gozando de tus bienes de 86 millones de pesos que compraste con un sueldo de burócrata, que ahora le adjudicas a tu esposa para lavarte las manos. 

Esa casa, más todos los bienes inmuebles y terrenos que te han "donado" a lo largo de tu fructífera carrera política, no son moralmente aceptables en un país tan pobre. Aprende algo de tu homólogo Mujica, de Uruguay.

Enrique, no sé si no te hayas dado cuenta, pero México casi entero se encuentra gritando un ¡YA ME CANSÉ! (de impunidad, de injusticia, de inmoralidad) y un ¡YA BASTA! (de corrupción, de cinismo, de politiquería), porque es ahora o nunca la definición de si nos dejamos llevar por los poderes que nos mal gobiernan, y no hacer nada por contrarrestarlos, o simplemente quedarnos sentados mereciendo lo que tenemos.

Vivir en la oscuridad o morir intentando visualizar la luz: de la paz, de la esperanza, de un mejor futuro. Ese es el gran dilema ahora para los mexicanos que has abandonado a su suerte, Enrique de Edomex. El tiempo ha llegado, el tiempo se agota.

28 de octubre de 2014

Rogelio Ortega o el arte de tragar sapos

28.10.14. La mucha teoría no se traduce en la práctica. Sin embargo, decía mi sabia y finada abuela originaria de Huitzuco, Guerrero, que “a donde fueres, haz lo que vieres”. Esto hizo Rogelio Ortega Martínez, gobernador interino de Guerrero desde el pasado domingo, que queriendo parecer un político con experiencia, se mimetizó con el pasado que incongruentemente e ideológicamente representó, vinculado con las ideas guerrilleras del profesor normalista de Ayotzinapa, Genaro Vázquez Rojas, lo que el nuevo “góber” no niega.

Ortega tuvo que tragarse varios sapos -de los más grandes- para poder ejercer el cargo que hoy ostenta, y así, intentar dotar de gobernabilidad a un Estado convulso por la desfachatez, la rapacidad y la vorágine incontrolable de los grupos que hasta hoy lo gobernaron (y al parecer lo siguen haciendo). Pero lo que está realizando Ortega haría que Vázquez Rojas o Lucio Cabañas se revolcaran en su tumba. Señalado por algunos como un gobernador sin conocimiento del ejercicio del poder, Ortega lleva tres días de gobierno utilizando la táctica de la capitulación, pues transformó su evidente debilidad en poder, al reflejarse de inmediato en su anticuado espejo.

Hizo y actúo como a los gobernantes en turno les gusta: desempeñó el papel del cortesano perfecto. Actúo amable, elogió a su antecesor, dijo en una entrevista de radio que tuvo “una charla muy significativa, relevante con el licenciado Ángel Aguirre, al que por cierto, yo admiro mucho, es un gran político, con mucha experiencia", dijo Ortega, omitiendo señalarlo por su culpabilidad en los hechos que hoy nos tienen en jaque, haciendo exactamente lo mismo que han hecho todos los políticos: lavarse las manos.

Luego, Ortega fue a la Ciudad de México con Enrique Peña Nieto y le entregó el Estado “Libre y Soberano” de Guerrero, en “charola de plata”, casi, casi, envuelto con moñito de regalo. Se pasó la soberanía estatal remojada por el pestilente río Huacapa, como se les pasó a las autoridades y líderes políticos investigar -aunque les avisaron- que José Luis Abarca pertenecía al crimen organizado... igualito.

‘‘Si usted me apoya, yo le entregaré buenas cuentas’’, le dijo Ortega a Peña Nieto, convirtiéndose de facto en su empleado y en el esclavo del humor en que se encuentre el presidente para apoyar o no apoyar a Guerrero. Esto le abre las puertas de par en par al PRI, para que de esta forma regrese a gobernar el Estado, lo que resultaría en “la misma gata, pero revolcada”.

¿Qué se podía esperar de una persona electa “fast track”, y sin consensos, por los dueños del perredismo, “Los Chuchos”? Personajes que también le entregaron completo el PRD al presidente priista. Por eso, con justa razón, el columnista Julio Hernández López escribe hoy en el diario 'La Jornada', que Ortega es el primer gobernador del Pacto por México, lo que indica que será realmente Peña Nieto el que asuma el poder en Guerrero, enviando como su comisionada a Rosario Robles, quien ya hoy tomó las verdaderas riendas del Estado. Mujer, que con todas sus artimañas guardadas en las caras bolsas que viste, es ahora la evidente operadora electoral en los comicios locales y federales del año próximo, usando las despensas de la SEDESOL como promoción del voto entre ‘‘las clases más necesitadas’’.

Ortega se mimetizó con Peña Nieto. Una imagen icónica demuestra como en la reunión privada con él, se cruzó de piernas igual que lo hizo el primer mandatario. Después, en la rueda de prensa que hombro con hombro ofrecieron, el nuevo gobernador otorgó un discurso igualando la “magistral” tesitura que utiliza el mismísimo Manlio Fabio Beltrones en sus somníferos discursos. Bueno, hasta levantó ambas manos con las palmas hacia el rostro, para despedirse de la prensa, al mero estilo de Rubén Figueroa padre, el mayor cacique de la historia guerrerense.

Las grandes obras del que se ostenta como el “gobernador ciudadano”, serán el continuismo del populismo de Aguirre, con sus obras faraónicas, mismas que representaban jugosos negocios para sus familiares, compadres y cómplices. Otra “gran” acción será conformar un Consejo de Notables para que se investigue a fondo los hechos ocurridos el 26 de septiembre en Iguala, cuando desaparecieron los 43 normalistas y otros 3 más fueron ejecutados.

Sí ya todos sabemos que pasó, ¿para qué crea una nueva burocracia de élite? Misma que no tendrá elementos jurídicos ni sustento constitucional, y que lo único que finalmente resolverá es lo que la procuración de justicia podría definir si se fortaleciera y se depurara. Me extraña que siendo araña, y con tanta teoría política, el nuevo gobernador no pueda prever que esto no sirve para absolutamente nada.

Los brillantes estrategas del gobierno federal pensaron que imponiendo a Ortega en el gobierno estatal durante los próximos 10 meses, le podrían poner un freno a las protestas sociales de un país que ya está harto de los abusos y atropellos de un sistema político obsoleto y arcaico. Más ingenuos no podrían haber sido.

Los "ayotzinapos" -como despectivamente se les nombra- ya no les interesa nada más que la justicia, sea del Estado o la hecha por sus propias manos. Aparezcan vivos o muertos, los compañeros y familiares de los normalistas están a un paso de tomar las armas y generar una rebelión social de mayor magnitud. Si no me creen, lean la entrevista que le hace la prestigiosa revista 'emeequis' al estudiante normalista de Ayotzinapa, Omar García Velázquez, quien sobrevivió al atentado en Iguala.

El estudiante dice, palabras más, palabras menos, que el Estado le está apostando al desgaste de su movimiento, pero que si continúan estirando “la liga”, esta se va a romper llegando a una total insubordinación ante las instituciones del Estado, así como a una especie de guerra civil.

Gravísimo lo que acota al final de la entrevista: que ellos ya se consideran muertos y no tienen miedo. Que sus compañeros no perdieron la vida en balde, y que así como uno de sus tres compañeros asesinados el 26 de septiembre, le escupió en la cara a su posterior asesino, quien le desolló la cara, ellos también están dispuestos a todo para cambiar “totalmente” al país.

Por eso le advierto respetuosamente a Ortega Martínez, que si su intención es llevar la “fiesta en paz” y “nadar de muertito” durante los 10 meses de gobierno que le restan, que reflexione un poquito, para que no le suceda lo que su antecesor José Francisco Ruiz Massieu profetizó: “o cambiamos o nos cambian”. No le vaya a pasar que se tenga que ir él también en un par de meses, todo por seguirle el juego a los “colmilludos” priistas.

TRES PREGUNTAS COMO POSDATAS: 1. ¿Por qué en su discurso de protesta como gobernador interino en el Congreso estatal, Ortega pidió más recursos para la Universidad Autonóma de Guerrero (UAG) y no mejor optó por realizarle una auditoría ante la evidente malversación de fondos de dicha institución por parte del actual rector, para utilizarlos con fines de promoción personal, con miras a la próxima elección de Gobernador? 2. ¿Por qué no se ha vuelto a deslindar de sus suspuestos nexos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), con las cuales se le ha ligado, inclusive argumentando que recibió 40 mil dólares del grupo paramilitar, prometiéndoles regresarles el dinero con intereses cuando él fuera rector de la UAG, cargo que nunca logró? 3. ¿No es la confianza y la reconstrucción del tejido social, lo que el nuevo gobernador quiere lograr en Guerrero, y no eso significa, en parte, una mayor transparencia y honestidad en las acciones de gobierno, pero además, también en la vida pública que se ha ejercido con anterioridad? Gobernador de diálogo, espero su respuesta.

25 de octubre de 2014

A un mes de la noche triste de Iguala: EPN y Aguirre deben ser juzgados por crímenes de lesa humanidad

Si pudiéramos guardarlas, nuestras lágrimas llenarían bidones y formarían un río”, madre de tres jóvenes asesinados por el Ejército del régimen de Bashar Hafez al-Asad, actual presidente de Siria.


25.10.14. Un país en guerra civil, con una realidad cotidiana terrible y abrumadora. No hablo de México... hablo de Siria, aunque ambos se parezcan en demasía. Un lugar lleno de fosas comunes, con crímenes de lesa humanidad por doquier. En donde los organismos internacionales no pueden hacer nada ante la ausencia total del Estado de Derecho y un líder autoritario como Bashar al-Asad, que cuenta con poderío económico y militar, respaldado por muchos simpatizantes.

Esto es lo que documenta 'E-Team', una película producida por la ONG, Human Rights Watch (HRW), transmitida vía “streaming” por el servicio online Netflix. Lo que busca HRW al contar esta dolorosa historia -a pesar de desolación y desesperanza actuales- es que los que provocaron esta guerra y las respectivas masacres, todavía pueden ser llevados ante un tribunal internacional, que los juzgue por sus incontables y atroces delitos, y lo más importante, que resulten responsables al respecto.

El gobierno ruso y el estadounidense -que por fin se pusieron de acuerdo en algo- culpan al Estado Islámico (EI) del terror en el que vive la población civil siria. Ninguno culpa al régimen de al-Asad, por una sencilla razón: ambos protegen los intereses de los consorcios internacionales sobre los derechos del paso de petróleo foráneo por los oleoductos que tiene Siria, mismos que le generan grandes ingresos al gobierno y lo sitúan en una posición estratégica, entre el Medio Oriente y Europa. Como casi siempre sucede, la impunidad ronda a los políticos, en la latitud geográfica que usted elija.

Por otra lado, EI también comete crímenes atroces, con la justificación de su objetivo primario de conquistar Siria e Irak, para después convertirlos en la base de un Estado musulmán y luego expandirse al resto del mundo árabe. Las dos caras de una misma moneda, que se corroe en las manos indolentes de un mundo incivilizado, que se está deshumanizando cada día que transcurre.

En el referido documental, HRW también muestra el caso de la guerra de Kosovo, que se suscitó en la antigua Yugoslavia, entre los independentistas albaneses y las fuerzas militares serbias, que culminó con una “limpieza étnica” de los segundos contra los primeros, y de los primeros contra los civiles, que culminó con desplazamientos masivos de la población hacia países vecinos, en donde se instalaron en condiciones precarias en capos de refugiados, sin agua ni alimentos.

Para no hacerles el cuento más largo, HRW documentó que Slobodan Milošević, presidente de Serbia desde 1989 hasta 1997 y presidente de Yugoslavia desde 1997 hasta el año 2000, durante el contexto de la desintegración de la República Federal Socialista de Yugoslavia y las tres guerras que allí se produjeron, realizó o no quiso ver, ataques deliberados contra la población civil.

Ante esto, Milošević tuvo responsabilidad tanto de acción como de omisión, al ser presidente de Serbia, por lo que fue llamado, por algunos medios de comunicación y por buena parte de la opinión pública occidental: “El Carnicero de los Balcanes”. En 2001, el Tribunal Penal Internacional solicitó la detención de Milošević, por lo que el 1 de abril de dicho año, tras dos tensas jornadas de resistencia, el ex presidente serbio aceptó una entrega pactada en Belgrado y fue trasladado a La Haya, sin que se llevase a cabo en Yugoslavia un juicio sobre dicha extradición, tal y como señalaba la legislación penal yugoslava.

En La Haya se inició un proceso legal en el que se le acusaba de crímenes de guerra, contra la humanidad y genocidio, presuntamente acaecidos durante la guerra de Yugoslavia, tal y como fijó la fiscalía, y algunos documentos y declaraciones de testigos. Sin embargo, Milošević fue hallado muerto en su celda el 11 de marzo de 2006, en el centro de detención del tribunal penal en Scheveningen, en la ciudad holandesa de La Haya, antes de que concluyera de su parte, una apelación a la sentencia.

Hace dos semanas, José Manuel Vivanco, director de la División de las Américas de la organización pro derechos humanos Human Rights Watch, calificó la muerte de 6 civiles y la desaparición forzada de 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, sucedidos el pasado 26 de septiembre, como la peor crisis mexicana en materia de Derechos Humanos desde la matanza de estudiantes sucedida en Tlatelolco, en el año 1968.

Esos hechos “muestran la degradación más profunda en la que ha caído México en ámbitos como la justicia, la violencia, la vigencia de los derechos humanos, la corrupción y la impunidad”, le dijo el titular de HRW al diario 'El Universal'. “Yo no conozco un hecho similar en América Latina en los últimos 30 años, y aunque en la historia de México ha habido muchos desaparecidos, de esta magnitud y en tiempo real no conozco ningún caso”, agregó Vivanco.

Lo que se vivió en Iguala, Guerrero -cuya noche triste cumple hoy un mes de distancia- representa la máxima impunidad junto a sus más extremas consecuencias. José Miguel Vivanco dijo además, que no se excedió cuando aseguró que en México reina la impunidad total: “si alguien me dijera que exagero lo único que pediría es que demuestre si hay un solo funcionario público, un agente del Estado, desde el 2006 hasta el 2014, cumpliendo condena por desapariciones forzadas; no hay ninguna”. En efecto, no hay ningún funcionario detenido todavía y la salida de Ángel Aguirre del gobierno, no soluciona nada ante un crispado ambiente social.

Esos funcionarios públicos que hoy deberían estar pagando con cárcel por omisión y/o acción -previo juicio en México o en La Haya- son, para comenzar, el director de la policía municipal de Iguala, seguido del desaforado ex presidente municipal de Iguala, continuando con el gobernador con licencia del Estado de Guerrero.

Otro que debería ser juzgado es el presidente de la República Mexicana, quien tardó cuatro días en dar la cara ante “un hecho tan dramático”, y que lo primero que hizo fue echarle la culpa al gobierno local, “lavándose las manos” ante un crimen que sucedió en el país que dice gobernar.

Iguala, cuna de la Independencia de México, se ubica a tan sólo 120 kilómetros de Los Pinos... el lugar más aislado y solitario del mundo, que no cuenta -ni quiere contar- los casi 37 mil muertos que han sido asesinados con dolo, durante los 20 meses de un gobierno federal que no puede con el problema heredado por Felipe Calderón, otro genocida.

17 de octubre de 2014

‘La dictadura perfecta’ o ¿cómo manipular a los manipulados?

17.10.14. Es verdad, la televisión puede poner presidentes, y puede quitarlos, (a gobernadores y a todo el que se le ponga enfrente), lo que no está bien, es que una parodia de la realidad, se burle de la tragedia de un pueblo -de personas inocentes- para convertir el horror y el cinismo en cliché, y por supuesto, en un mega negocio exhibido en 1,200 salas en todo el país (para empezar, pues falta el DVD).

Porque seamos muy, pero muy sinceros, la película de la ‘La dictadura perfecta’, no es la cinta que el mundo del arte cinematográfico esperaba. Es una película mediocre, con actuaciones mediocres (incluyendo la del protagonista Damián Alcázar, que no sale de sus mismos papeles, ahora cómo el “Góber Carmelo Reyes”), y con un guión mediocre (escrito por el propio Estrada y Jaime Sampietro), pero además, simplista. La fui a ver con mucha expectación. Ya así para resumirles, lo mejor de la película lo pueden ver en el tráiler oficial que está en YouTube. No es necesario gastar los más de 100 pesos que te cuesta la entrada en un Cinépolis.

Lo admito, la mercadotecnia publicitaria previa fue excelente, pues nos atrajo, como público ávido de ver retratado a nuestra mafia en el poder, esperando un documento que además de exhibirlos, desnudara a nuestros políticos y empresarios mediáticos de cuerpo completo. Aquí las únicas que se desnudan, son unas strippers que salen en la cinta, y eso, a medias, pues ni el “chicharrón” enseñan.

Lo mejor de la película, es la música docta (Rossini y Beethoven), cuya selección fue íntegramente copiada del filme de Stanley Kubrick, ‘Naranja mecánica’ (‘A Clockwork Orange’, 1971). Hasta ahí. Lo demás es una extensión del documento de ‘Las 10 Estrategias de Manipulación Mediática’, mal atribuida al filósofo y lingüista estadounidense Noam Chomsky, pero que en realidad fue escrita por Sylvain Timsit (2002), como el mismo Chomsky ha reconocido en varias ocasiones.

La cinta de Estrada recaba todos los elementos del referido decálogo escrito por Timsit: 1. La estrategia de la distracción; 2. Crear problemas, para después ofrecer soluciones; 3. La estrategia de la gradualidad; 4. La estrategia de diferir; 5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad; 6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión; 7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad; 8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad; 9. Reforzar la autoculpabilidad; y 10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen.

Todos los 10 puntos, antes enlistados, los ha explorado y realizado la televisión, no sólo la mexicana, sino a nivel mundial. Por eso es que la cinta de Estrada, que el mismo dice que es una “sátira política que confronta temas serios, de manera cómica, entretenida e inteligente”, no aporta nada nuevo al escenario social. Es más, induce a pensar que está coludido con los poderes fácticos y al sistema que él presume exhibir.

Cómo bien escuchaba hoy por la mañana en un programa de radio a nivel nacional, los actores, de los cuales la mayoría tienen un contrato de exclusividad con Televisa –empresa a la que hace clara referencia la parodia de Estrada-, no mueven un solo dedo sin que esta les diga que hacer. Es más, el locutor que sabe de esto de la farándula -llamado Horacio Villalobos- afirmó que los referidos histriones, “ni siquiera tienen los huevitos”, para desobedecer a la televisora, porque de lo contrario, serían vetados para siempre de la misma.

Si a eso le agregamos que Televisa puso el financiamiento del filme (esto lo confirmó el mismo Estrada en entrevista con Carmen Aristegui en ‘CNN’), cuya cifra no fue revelada por el director, pues nos da elementos para atar cabos y pensar mal. Antes de su estreno, el director y sus actores, dejaron entrever, muy veladamente –sin poder afirmarlo- que existía una especie de censura de parte de la empresa que financió, de los distribuidores, de los exhibidores, de las empresas de publicidad que contrataron para hacer la difusión, y sin embargo, yo ayer vi la sala llena de público espectador.

¿No sería esta “tela de duda” de una posible censura, una estrategia de manipulación mediática, en sí misma, por parte de los productores de la misma cinta? ¿No sería que Estrada se alío a Televisa, al PRI, y al sistema político en su conjunto, para con su película crear una válvula de escape, ante el sentimiento de impotencia ciudadana de que lo que REALMENTE sucede en México? (léase Tlatlaya e Iguala, etcétera).

Ya Estrada encontró la fórmula del éxito, eso no es malo. Pero lo realmente malo, es que no acepte abiertamente: que la película para él es un negocio, nada más. "El buen líder sabe lo que es verdad; el mal líder sabe lo que se vende mejor”, decía el sabio Confucio. Tan claro como el agua (no la del río Sonora, obvio). Si la mexicanos no van a verla, Estrada lo que pierde es dinero, no prestigio. La película, reitero y afirmo, no deja nada de enseñanzas a un público que va a ver algo predecible, algo que no está confirmado, pero que durante años, se conoce en lo “oscurito”, y allí mismo se rumora: que el sistema político mexicano está podrido e infestado de personajes que le hacen daño al país.

Una escena de la película, en donde se pueden observar a unas pequeñas gemelas secuestradas, mal alimentadas, sucias, encarceladas, y a punto de ser violadas por sus drogados captores, le dio risa a una parte del público espectador. A mí, que ya viví un secuestro en carne propia, no me da nada de risa. Entonces pensé: “¿qué tal si los que se rieron son realmente secuestradores, que se tomaron un rato de descanso de la ‘chamba’, y se están riendo del dolor de las personas que tienen ahora mismo en sus casas de seguridad? ¿Cómo me puede dar risa que del período del 1 de diciembre del 2012 al 30 de septiembre del 2014, -Según la organización Alto al Secuestro- ha habido un total de 5 mil 177 secuestros en México, lo que arroja un promedio de 235.3 casos mensuales?

Lo que “exprime” la película de Estrada, es el hartazgo social, y eso ya de por sí es doloroso. Echarle más limón a la herida, hasta que se haga llaga. La cinta no denuncia, sólo comercializa el dolor de lo que estamos viviendo, y eso para mí, es la parodia del eslogan del propio filme: “un escándalo tapa otro escándalo”. Por eso, en ‘La dictadura perfecta’, no hay nada nuevo, ni bueno… pues Estrada creó un estereotipo, que tapa otro estereotipo. Manipular a los mexicanos que ya estaban siendo antes manipulados por la TV. Nada más.

14 de octubre de 2014

Los guerrerenses lanzamos un SOS al resto de los mexicanos #Ayuda #Help

14.10.14. Mientras los “opinotecnócratas” (Aguirre dixit), continúan analizando (especulando diría yo) si Aguirre se debe ir no, que si la presión internacional es mucha, que si Peña Nieto está peleado con el aún mandatario local, que si los 43 jóvenes normalistas están vivos, que si el crimen organizado está infiltrado en la policía, que si hay más fosas comunes en Guerrero, que si se deben desaparecer poderes, qué desde cuándo esta entidad sureña es un Estado fallido, y que si el balazo al turista alemán fue la puntilla para el gobernador… mientras tanto, mientras se llenan la boca y chorrean tinta con tanta palabrería, la realidad desoladora abruma a los que aquí habitamos.

Me voy a erigir en este artículo de opinión, aunque no quieran, como el vocero de los casi 3.5 millones que habitan en Guerrero. Hoy voy a decir lo que muchos no ven y que otros prefieren callar, enviando un mensaje de emergencia, SOS, para que todos los mexicanos se pongan en nuestro patético lugar.

Los pongo en contexto. El estado padece hambre. Además del hambre de sed y justicia (dijera Colosio), Guerrero padece inanición, ya que de cada 10 guerrerenses, 3 viven en extrema pobreza y 4 de los otros 7 que restan, viven en pobreza. Además, Acapulco es el área urbana con mayor pobreza y hambre en todo el país. Más arriba de nuestra geografía, la Montaña de Guerrero es la zona rural con mayor pobreza y hambre en el país. ¿Y bien?

Que además de la injusticia, la impunidad, la soberbia política, la ineficiencia gubernamental, la corrupción generalizada, el horror de la barbarie, el narcotráfico, la delincuencia común, la falta de oportunidades laborales, la tremenda y marcada desigualdad social, etcétera, etcétera, además de todo ello, existe hambre, que tiene a nuestro pueblo en una profunda desgracia, que no han podido solventar, ni subsanar, las múltiples revueltas sociales de la guerrilla, o de los maestros, o de los sindicalistas, o de los normalistas, o de los burócratas, o de la “sociedad civil”, o de los empresarios, o de los campesinos.

Hace poco envíe un tuit, a manera de broma, que Aguirre sólo se podía salvar si llegaba el virus del ébola a Guerrero, porque al fin y al cabo nuestro estado se parecía a África. Después, algunos me contestaron que mi idea era desafortunada y un poco cruel. Yo no lo creo, hoy más serio, lo sostengo, Guerrero está peor que África. No nos vayamos muy lejos… aquí dentro de la ciudad de Acapulco, esplendor turístico internacional de viejas épocas, existen zonas sin drenaje, sin alumbrado público, sin servicios de salud, sin protección civil, sin seguridad pública, sin reglamentos, en síntesis, sin gobierno alguno.

De esto se han aprovechado durante décadas los políticos lacras, demagogos y populistas como Ángel Aguirre Rivero, como Manuel Añorve Baños, como Zeferino Torreblanca Galindo, como René Juárez Cisneros, como Félix Salgado Macedonio, como Alberto López Rosas, como Luis Walton Aburto, por contar un puñado de los miles que existen. Indolentes, han lucrado con la triste ignorancia, con la ultra necesidad de los ciudadanos, con la putrefacción social, con la corrupción moral.

¿Yo no sé de qué se espantan los opinotecnócratas? No se espantaron cuando recibieron los jugosos (cuantiosos) contratos y convenios de publicidad del Gobierno de Aguirre. No se espantaron cuando los invitaban a los eventos turísticos all inclusive, pagados por la Secretaría de Turismo local, que sólo sirve para eso, para ser un departamento de relaciones públicas del gobernante en turno, no para atraer más visitantes.

Porque si a eso vamos, chequemos cifras. Hoy el aeropuerto de Acapulco registra sólo dos operaciones diarias, cuando hace 20 años se daban mínimo 50. Hoy el puerto de Acapulco sólo recibe un crucero por semana, cuando hace 20 años recibía cientos por mes. Hoy Acapulco sólo recibe turistas en automóvil o en autobuses (si es que los dejan pasar por los múltiples bloqueos de la Autopista del Sol), cuando hace 20 años recibíamos 80% del turista estadounidense, asiático o europeo por avión. Hoy Acapulco vive de los capitalinos que tienen una segunda residencia acá, misma que tienen que venir a cuidar y a dar mantenimiento. Y que nos los engañen con las cifras oficiales de porcentajes turísticos… son siempre una falacia.

El pueblo guerrerense tiene hambre, mientras tanto, no hay turismo, las playas están vacías (de por sí el mes de octubre es muy malo turísticamente hablando), y Acapulco vive de eso. Además, este puerto, representa el 70% de la economía estatal, y ya ni hablemos de la alerta emitida por el gobierno de Estados Unidos, de no salir de la franja turística y de no internarse más de dos cuadras hacia el Acapulco verdadero, de no visitar Taxco, de no visitar Ixtapa, de no transitar por la Autopista del Sol de noche.

El pueblo guerrerense tiene hambre, mientras tanto, está el problema de que el gobierno estatal no ha pagado a sus proveedores, porque según Luis Enrique Mercado (fundador del diario nacional ‘El Economista’ y ex diputado federal que fue secretario en la Comisión de Hacienda y Crédito Público de San Lázaro), la Federación le “cerró la llave” de los recursos al gobierno de Guerrero, hasta que no se resuelva favorablemente el caso de Iguala.

El pueblo guerrerense tiene hambre, y ante ello, proliferan los abusos de los agiotistas y prestamistas, pululan las casas de empeño, la gente mendiga en las calles por cualquier empleo que los dote de algunas monedas, los secuestros aumentan, los robos se incrementan, las extorsiones continúan, el desempleo se acentúa, la economía palidece.


Y además de todo, a pesar de lo que aquí he escrito, Ángel Aguirre no quiere renunciar. Decía bien, Julio César (44 a. C.), que “los cobardes agonizan muchas veces antes de morir...”

10 de octubre de 2014

Ángel Aguirre, el cacique cansado y acabado, que no está solo

10/10/14. No debo gastar su tiempo y el mío, en decir que Ángel Aguirre es el gran culpable final de la masacre de Iguala. Lo sabemos, nos sobran detalles. De ese y de muchos otros impronunciables actos es culpable -documentados y no documentados-, y todos los ha hecho, o con ayuda de sus familiares o del sistema político corrompido que él ayudó a perpetuar.

Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo. Ya el estado, el país, y el mundo entero, abrieron los ojos de quién es realmente este personaje, al que pocos señalábamos como negativo desde hace muchos años.

Águirre no debe de renunciar… ya renunció, si no jurídicamente, lo hizo de forma política. También renunció al último resquicio de dignidad humana que le quedaba, al victimizarse por los sangrientos hechos, antes que ponerse al servicio de la justicia, pues el que nada debe, nada teme.

Ya ni hablemos de su ridícula propuesta de consulta popular para preguntarnos si se va o no se va. Inviable (en la actualidad no existen actores políticos o sociales que tengan la credibilidad y confiabilidad para realizarla), impatrocinable (¿vamos a pagar más impuestos por preguntarnos lo que todos queremos que suceda?: ¡que se vaya!), cínica (su lucha es más por el cargo, que por el acto mismo de búsqueda de justicia).

El cacique está cansado. Vean las últimas imágenes, observen su rostro, ya no ve lo duro ni lo tupido. Utilizando el lenguaje folclórico del que tanto gusta nuestro bohemio mandatario local: está defendiéndose como “cuche en callejón”. El gran “lobo” de la política guerrerense, está rompiendo todas las reglas no escritas de la política, peleándose con el presidente de la República, y lo más lamentable, contra el propio pueblo de Guerrero.

“Gracias a los miles que me apoyan”, dijo el miércoles ante vítores de personajes cercanos al poder, de esos que no desean ver perdidas sus canonjías, sus prebendas, su derecho de picaporte con los poderosos del palacio estatal, y su mal ganada impunidad. Si uno habla con los que están cobrando en la nómina estatal o con los que gozan de jugosos contratos públicos, encontrará resistencia ciega. Si le dice lo que uno cree que es la verdad, es peor, se ponen salvajes. Me desagradan. No hacen lo que predican, no abonan a la concordia, a la pacificación del encendido y crispado ánimo social.

Aguirre es como el borracho del chiste, que sentado en una cantina les dice: “que me ven hijos de su puta madre”, a dos hombres jóvenes que, sobrios, se encuentran sentados en otra mesa. “Yo me cogí a su madre, cabrones”, a lo que ambos personajes antes referidos, reaccionan, parándose de la mesa e increpando al alcoholizado: “ya párale papá, ya estás muy tomado, vámonos”. Es necesario aclarar que los jóvenes sobrios del chiste seríamos los guerrerenses. Lo malo, es que a nosotros no nos causa gracia el alcohólico, ni somos sus hijos para que nos mande.

Ángel Aguirre se irá pronto, y con él todos los que lucraban, malgastando el dinero público en publicidad engañosa insertada en medios de comunicación acomodaticios, cuyo manejo y arreglos con el gobierno, harían llorar de vergüenza a Ryszard Kapuściński. Además, se esfumarán las aspiraciones políticas de su hijo para ser presidente municipal de Acapulco, y de todos sus funcionarios que ya se “relamían” los bigotes pensando en cómo sería de cómoda y adinerada, su lujosa curul en el Congreso Estatal o Federal.

Aguirre, como titulé este artículo de opinión, no está solo. Está acompañado de muchos defenestrados que se quedarán sin “chamba” por su mala forma de hacer política… de muchos defraudados que votaron por él pensando que lo que decía en campaña era cierto… de muchos huérfanos, cuyos padres murieron en su ominosa actitud de dejar pasar y dejar hacer por parte del crimen organizado… de muchos padres que se quedaron sin hijos porque los mató la barbarie… de muchos ciudadanos perjudicados por su mala administración pública.

Y lo peor, lo más lamentable, lo horroroso... el aún gobernador está acompañado de cientos –los 43 normalistas no son los únicos- de cadáveres de personas inocentes que están enterrados en la gran fosa común que es el podrido Estado de Guerrero, territorio que Aguirre nunca quiso, nunca intentó, y obvio, nunca pudo gobernar.