
A una semana de viajar a México para las fiestas, no me decido sobre qué tema concreto escribir mi última columna del 2010. No se vale, finalizando noviembre, hacer algo como un balance del año, faltan más de 31 días para que el 2010 acabe. Tampoco se vale comenzar a hablar del 2011 como si estuvieramos en la penúltima semana de diciembre. Falta una semana y un mes para que el 2010 termine. Así pues concluí que una recopilación de temas que hoy se discuten en Alemania sería una buena forma de cerrar mi “Desde Alemania”, columna que dedico a la reflexión sobre los límites de la libertad.
Libertad vs. Seguridad
Seguramente habrán leído sobre la alarma de seguridad que el Ministro del Interior, Thomas de Maizière, anunció la semana pasada. Según el Ministro se tienen noticias de que se planea un ataque “estilo Mumbai” en Alemania a finales de noviembre. El aviso, que no se ha concretizado y hemos tenido que interpretar, vendría en el sentido de que los ciudadanos debemos estar alertas ante situaciones peculiares, pero sobre todo identificar paquetes y maletas abandonadas, así mismo se nos pidió tolerar las nuevas medidas de seguridad. Esto implicaría mucho más agentes en las calles, centros públicos y puertos, posibilidad de revisión de documento de identidad y posibilidad de revisiones en fronteras. Con el acuerdo Schengen se acabaron los controles fronterizos, y se puede pasar de Alemania a Países Bajos, a Bélgica, a Francia, etcétera, sin ningún tipo de aduana o control migratorio. Ahora, nos advierten, es posible que haya controles. La conferencia de ministros del interior, presidida por de Maizière, de la CDU, también está presionando para que se permita la retención de datos de telecomunicaciones, misma que ya ha sido declarada como inconstitucional por el Tribunal Constitucional. La Ministra de Justicia, del FDP liberal, se opone a la medida.
El anuncio ha caído bastante mal, pues las instituciones de seguridad alemanas suelen ser muy discretas y hasta ahora no se había emitido una alarma como la que vivimos hoy. Algunas editoriales se preguntan qué caso tenía haber emitido esta alarma que no prevendrá un ataque bien planeado, pero sí aterroriza a la población, logrando, precisamente, el objetivo de los grupos terroristas. Otros llaman a que salgamos, a que vayamos a los “mercadillos de navidad”. Los famosos Weihnachtsmarkt, se ha dicho, son el punto flaco de la seguridad alemana, pues se trata de una colección de puestecillos ambulantes que se ponen en las plazas principales de todas las ciudades, atrayendo, los más famosos, a cientos de miles de visitantes. El gentío y lo angosto de los pasillos, por donde pasan -como colonias hormigas- cientos de personas abrigadas hasta los dientes, comiendo y bebiendo, comprando y bailando, hacen casi imposible la vigilancia. Los mercadillos abren, formalmente, el primer adviento, esto es el cuarto domingo anterior al día de navidad. Pero muchos, como el de Düsseldorf, ya están abiertos desde el jueves pasado, esto es, “a finales de noviembre”, fecha que se dice, se señaló para el ataque.
Los noticieros amarillistas transmiten noticias con fondos rojos fosforescentes e imágenes de policías armados con chalecos antibalas vigilando todas las estaciones ferroviarias y aeropuertos principales, destruyendo maletas sin dueño. Un día después de la alarma nos enteramos de que, desde Nairobi, se habría enviado una bomba vía un vuelo de Air Berlin, la cual fue localizada. Horas después, se nos avisó que se trataba de una prueba para medir la respuesta y la eficacia de las medidas de seguridad. De Maizière no descartaba que inclusive se tratara de un simulacro de las propias fuerzas de seguridad alemanas. La oposición critica la medida, pues dicen, se ha descuidado la seguridad y ahora se quiere recuperar el terreno perdido con medidas extremas y absurdas. Asimismo, critican la politización de la seguridad, sobre todo de cara a las elecciones locales en 2011 y a los malos números que ha mostrado la coalición en los últimos meses.
Mientras escribo esto me entero vía el Spiegel que, supuestamente, la información de los ataques viene de dos canales distintos. Una es desde una célula terrorista de Al qaeda, desde donde un jihadista avisa que se planea un ataque en el edificio del Reichstag, sede del Bundestag y una de las atracciones turísticas más visitadas de Berlín. La noticia suena como pesadilla, pues al parecer un comando planea entrar con armas de fuego al edificio, tomar rehenes y realizar un ‘baño de sangre’. Este plan sería realizado en 2011 por unos seis individuos, de los cuales, dicen, dos ya se encuentran en Berlín. La otra, vendría desde los Estados Unidos y es sobre un grupo islámico –Saif- que realizaría un atentado en Alemania en acuerdo con Al qaeda a finales de noviembre.
Sea lo que sea, la cuestión es que mientras más nos “bombardea” el gobierno con esta información, menos ganas nos dan de ir a tomar un Glühwein (vino caliente) al mercadillo, con lo que el terrorista ha cumplido su misión. Y el terror se acaba traduciendo en la cesión de libertades a cambio de seguridad. Al final del día, los terroristas ganan y el Leviatán se aprovecha.
Seguridad vs. Derechos Humanos
En diciembre de 2009, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos falló en contra de Alemania el caso ‘M.’ y le ordenó liberarle de la detención preventiva. La detención preventiva es una medida de seguridad que se aplica a los delincuentes de alta peligrosidad para que al final de su condena, puedan permanecer privados de la libertad, pero en condiciones más benignas. En Alemania la pena privativa de la libertad no puede ser mayor a 15 años en todos los casos, a excepción del homicidio que puede tener una pena de cadena perpetua. La detención preventiva es utilizada como medida para proteger a la comunidad de delincuentes que han cometido delitos sexuales o contra defraudadores o ladrones ‘notorios’. De acuerdo con el Código Penal alemán la detención preventiva debe ser ordenada en el caso de reincidencia cuando la persona ha sido tres veces encontrada culpable o cuando por dos sentencias anteriores ha obtenido penas de al menos dos años de prisión. La detención preventiva puede ser ordenada por el juez desde la sentencia o solicitada y ordenada posteriormente. Cada dos años debe ser revisada frente a un juez. Hasta 1998 la medida podía ser impuesta hasta por 10 años y gracias a una reforma, desde entonces, puede ser impuesta de por vida. Debido a que en Alemania la detención preventiva no es entendida como una pena, sino como una medida de seguridad, la reforma se aplicó retroactivamente a los delincuentes que cumplían los requisitos con lo que se alargaron sus detenciones. El caso ‘M.’ llegó apenas hasta Estrasburgo y tuvo éxito, después de que el Tribunal Constitucional fallara en su contra. ‘M.’ fue sentenciado en 1986 a 5 años de prisión por el delito de robo e intento de homicidio y en esa misma sentencia, se indicó una detención preventiva, la cual se aplicó a ‘M.’ desde 1991 y se alargó hasta 2010 desde la reforma de ‘98.
Los jueces europeos consideraron que la práctica mencionada contraviene las disposiciones de la Convención Europea de Derechos Humanos pues violenta el principio de nulla poena sine lege o no hay pena sin ley. Pues estimaron que cuando una persona detenida preventivamente, bajo la vigencia del anterior artículo 67 del Código Penal, cuenta con máximo 10 años de detención y posteriormente, con base en una reforma al citado artículo, su detención se ve aumentada, en realidad se impone una pena de forma retroactiva. El Tribunal Europeo determinó que la detención sí es una pena y no una medida de seguridad, como el derecho penal alemán establece, y esta fue la diferencia en el criterio con el Tribunal Constitucional. La justificación es que su cumplimiento no difiere de una pena. Y bajo este entendimiento una ulterior detención preventiva es contraria a los derechos humanos, pues es impuesta sin que exista un nuevo delito cometido por el prisionero.
El Tribunal Constitucional en 2004 había decidido que la detención preventiva era una medida de seguridad y corrección, y por ello no contravenía el artículo 103 de la Ley Fundamental que garantiza el principio “no hay pena sin ley”. El Estado alemán intentó impugnar la decisión, pero en mayo de 2010 la Gran Sala del Tribunal Europeo la rechazó. En su sentencia, el Tribunal ordena a Alemania a liberar a ‘M.’ y a reparar el daño. Sin embargo, el problema se encuentra en que también le ordena cesar la violación a la convención y a no repetirla, lo que en otras palabras implica dejar en libertad a otros cerca de 70 prisioneros que se encuentran en detención preventiva bajo las mismas condiciones jurídicas que ‘M.’ En julio entró en vigor la ‘Ley para el aseguramiento de la uniformidad de la jurisprudencia en decisiones sobre detención preventiva’, la cual pretende regular la aplicación de la detención preventiva en el ámbito jurisdiccional en los casos en que la sentencia de Estrasburgo sea aplicable. Hasta ahora han sido dejadas en libertad entre 10 y 15 personas. La encrucijada ante la que el Gobierno alemán se encuentra no es menor, pues la prohibición de la retroactividad y otros principios generales del derecho que garantizan la coincidencia de la ley con los derechos y libertades choca en este caso con la tarea principal del Estado: la seguridad.
En Alemania también los medios manejan la información y a pesar de que ahora el escándalo no es tan grande como lo fue en el verano –apenas se encuentra la noticia en los diarios y noticieros-, la realidad es que la liberación de violadores reincidentes aterra a cualquiera. El Gobierno propuso la vigilancia personalizada de los liberados, se habló de monitores e inclusive de páginas de internet con información. La realidad es que en atención a los principios mencionados y a los derechos humanos, el Gobierno alemán poco puede hacer por mantener encerrados a delincuentes que ponen en peligro a la comunidad, pues ya han cumplido sus penas. Lo que sí es necesario es revisar la legislación, pues a pesar de que no soy partidaria de las penas altas, sí creo que en los casos de reincidencia y de delincuentes de alta peligrosidad el Estado debe aplicar un derecho penal “de segunda velocidad”, esto es, diferenciar entre el delincuente por anti-sociabilidad y de ‘oficio’ y el de circunstancia u oportunidad. ¿Cómo hacer compatibles los derechos con la seguridad? Ese es el reto de cualquier Estado democrático.
Libertad reproductiva vs. Dios
En 2011 habrá elecciones en el estado de Baden-Württemberg, y de perderlo, la CDU de Merkel se vería en graves aprietos. Aún así, el partido de la Canciller la acaba de confirmar como su presidenta, con el 90,4% de los votos. Hace una semana, los demócratacristianos se reunieron en Karlsruhe, ciudad “residencia del derecho” (así la llaman pues allí tienen su asiento el Tribunal Constitucional y el Tribunal Federal) ubicada, precisamente, en el estado de Baden-Württemberg. Merkel, quien ha sido duramente criticada por las bases de su partido debido a que se ha alejado de los “valores cristianos”, decidió recuperar su confianza con un discurso que ha recibido titulares como “Angela Merkel encuentra la C de su partdo”. La C de conservadores y la C de cristianos, que al final del día es lo mismo. En los días que duró la convención, los miembros de la Unión se enfrascaron en un debate acerca del comienzo de la vida y el papel del Estado en la prohibición o no del diagnóstico de enfermedades en embriones. El debate ha sido elogiado por la prensa como uno bien planteado y en donde los pros y los contras han sido argumentados y escuchados de manera respetuosa. Sin embargo, preocupa que el argumento central de los que se oponen sea el de la “donación de la vida”.
El diagnóstico genético preimplantacional (PID por sus siglas en alemán) es un estudio del ADN de embriones humanos que se realiza en tratamientos de fecundación in vitro, antes de implantar los embriones humanos en el útero; y tiene como finalidad determinar si portan algún tipo de defecto congénito. Se había planteado por parte del ministerio de justicia que este tipo de procedimiento debía permitirse únicamente a las parejas que tuvieran alto riesgo de transmitir a sus hijos alguna enfermedad congénita hereditaria grave. Sin embargo, se plantearon varias dudas ¿qué es alto riesgo?, ¿qué es grave? ¿quién lo determina? Y sus críticos argumentaron que este sería el primer paso para permitir los ‘bebés de diseñador’. Angela Merkel está en contra del PID, así como Annette Schavan Ministra de Educación. Mientras que las ministras Ursula von der Leyen, del Trabajo y Kristina Schröder, de Familia, están a favor del procedimiento.
Los argumentos presentados a favor me parecen más convincentes: Si en Alemania el aborto hasta el 3er mes de embarazo no tiene sanción y en casos graves se permite hasta antes del nacimiento, ¿por qué prohibir el PID si con éste se evitan esos abortos que de igual forma sucederán? “Efectivamente no existe el derecho a tener un hijo sano, pero sí existe el derecho a desearlo” dijo Schröder, “¿podemos hablar de la dignidad de unas células en un plato de Petri?”. Von der Leyen dijo que el PID ayudaría a esas parejas que desean tener hijos pero que temen un embarazo por la posibilidad de heredarle enfermedades graves, “es una contradicción que se prohíba el diagnóstico de enfermedades a un óvulo fecundado antes de su implantación, pero después sí se permitan dentro del útero.”Peter Hinze, Secretario de Economía, dijo que “decidir a favor de la vida sana en un plato de Petri es cristiano, pues es un acto de caridad, es un mandamiento de la razón humanitaria” y añadió, “quien verdaderamente crea que el PID llevará a parejas que anhelan tener hijos con ojos azules a realizarse un procedimiento de fertilización in vitro, no tiene idea de la vida.” Se planteó el derecho a decidir si se quiere o no se quiere traer al mundo a un hijo con enfermedades graves, y las parejas en esta situación tienen el derecho a decidir si están dispuestos a sufrir y a que sus hijos sufran. “El PID evita un sufrimiento inconmesurable y da esperanza a algunas parejas”. La Secretaria de Medio Ambiente, Ursula Heinen-Esser, dijo “permitimos que los bebés in utero sean sometidos a estudios y sean abortados, pero ¿no lo permitimos con células?, se trata de una oportunidad de vida y no de una oportunidad de tener ojos azules o ser delgado.”
Los argumentos en contra partieron de la falacia de que si se permite el diagnóstico de enfermedades graves por la vía del PID, entonces mañana se permitirá elegir sexo y cualidades físicas de los bebés. Se dijo “se eliminarán enfermos, más no enfermedades”, “abriremos una puerta que no sabemos hacia dónde nos lleva”, “El Bundestag no puede decidir nada sobre enfermedades.” La Secretaria de Estado para la protección al consumidor, Julia Klöckner, advirtió sobre el peligro de que los padres que crían hijos con enfermedades o con discapacidades sean presionados, pues se tendrán que aclarar a sí mismos por qué su hijo no es perfecto. “Cuando se abre una puerta, que no puede volver a cerrarse, también la presión crece.” Algo parecido al argumento de las puertas dijo el líder de la fracción parlamentaria de la CDU, Volker Kauder. La lideresa de la CDU en Rheinland-Pfälz, dijo claramente que "un sí a un niño vía PID es un no a otro niño. Eso no quiero.” El argumento fuerte trás todos los ¿argumentos? de los contra-PID, que sólo Annete Schavan se atrevió a mencionar es que “la vida es un regalo de Dios, y es o no es.”
Donaciones divinas, puertas y pendientes resbaladizas son los argumentos en contra, pero la realidad es que muchas personas pensamos que si la ciencia y la tecnología nos permiten tener el derecho a un hijo y a uno sano, ningún Bundestag puede negárnoslo, después de todo, quien llega a necesitar de un procedimiento in vitro para ser padre, difícilmente cree que los hijos son regalo de Dios, que se abren puertas a la dimensión desconocida y que eso hará pensar en diseñar ‘bebes Gerber’. Después de todo cualquier pareja que desea hijos, y cualquier mujer embarazada desea una sóla cosa: que su bebé nazca sano. Ello no implica un juicio en contra de los niños y niñas que han nacido y que vayan a nacer con alguna discapacidad o enfermedad. Creer eso es confundir lo que es con lo que deseamos que sea. Esperemos que en el Bundestag los liberales y la oposición apoyen este derecho.
Diversidad sexual vs. machismo en el futbol
Quizá escucharon que hace unos días el seleccionado alemán, Mario Gómez, se pronunció a favor del “outing” en el futbol de jugadores homosexuales, “ser gay no debe ser más un tabú [en el futbol].” Hace apenas unos meses, el capitán de la Mannschaft, Philipp Lahm, dijo en una entrevista a la revista Playboy que los jugadores no podrían con la presión que sobrevendría al hacer pública su homosexualidad. Lo mismo advirtió Tim Wiese del Werder Bremen. La DFB (siglas en alemán de la Federación Alemana de Futbol) dijo que no ignora los problemas que acompañarían una decisión de este tipo, a pesar de hacer campañas contra la homofobia en el futbol y haber declarado que apoyaría a cualquier jugador gay. “El primer homosexual que ‘salga del clóset’ en el futbol profesional no la tendrá fácil, he pensado que no sería el caso como en la política, el arte y la cultura, donde actualmente no es un problema. Inclusive en el futbol amateur se trata mejor esta cuestión, pero el futbol profesional es, al parecer, mucho más conservador en sus formas” –dijo Theo Zwanziger, presidente de la DFB.
Este mes la revista Cícero publica un artículo donde se plantea la cuestión de una forma que me parece interesante. Wolfram Eilenberger habla sobre el papel de los jugadores profesionales de futbol como “role model” o modelos a seguir. Nos recuerda el machismo que permea al futbol, “el niño que en el patio de la escuela se niega a jugarlo, es tachado de ‘maricón’; el niño que parece/es gay, no puede jugar futbol. Cualquier aversión al futbol es inmediatamente ‘cosa de niñas’, no se es hombre sino te gusta el fubol.” Pero, nos dice, esto no es sólo un problema en las escuelas, pues en los clubes de fans la palabra gay o ‘maricón’ se utiliza para referirse a “todo aquello que no es como debería ser”, así la camiseta del equipo contrario, es una ‘camiseta de maricones’, el árbitro que favorece al contrario es un ‘maricón’, en fin. “El fenómeno es tan global como el futbol mismo, la homofobia es una parte inherente del futbol y su cultura.” Por eso, dice, en el caso de que algún futbolista se atreviera a ‘salir del clóset’, sería indispensable el apoyo y las campañas antidiscriminación de la DFB, UEFA y FIFA, igual que se ha hecho con la discriminación racial. Antes, dice el autor, los insultos a los jugadores de color y a los turcos eran parte del juego y una regla en ciertas aficiones, y hoy, están –casi- erradicados de los estadios. La verdad es que los equipos profesionales, estadísticamente hablando, tienen jugadores homosexuales, igual que los hay entre los aficionados y los clubes de fans. Si se rompiera finalmente el tabú, se podría llegar a una aceptación de la homosexualidad sin vergüenza. Y esto es válido también en los patios de las escuelas y en las canchas públicas municipales. En seguida, Eilenberger se pregunta, ¿qué podría provocar en la conciencia de un niño de 9 años, enterarse de que su ídolo –de quien porta con orgullo su camiseta- es gay?
Considero que el efecto del ‘outing’ de jugadores profesionales de futbol se vería reflejado de manera positiva en las estadísticas de bullying por homofobia en contra de niños y adolescentes. El autor hace un llamado entre líneas a la selección alemana, que durante el mundial de 2010 se caracterizó por ser abierta, tolerante, diversa y multicultural y que fue catalogada como “el futbol del futuro”, a apostar en convertirse en una selección respetuosa de la homosexualidad. “Sería un acontecimiento de relevancia mundial, pero, como he dicho, se requiere un gran valor y fuerza de voluntad”.
En sociedad, los derechos y las libertades se enfrentan, siempre, a limitantes. Una sociedad plural y tolerante es aquella que sabe que no es posible una solución unánime; al contrario, pensar que son posibles las utopías donde no hay discrepancias, implica pensar que es posible que un día, todos los individuos optemos por lo mismo, creamos en lo mismo, pensemos lo mismo, deseemos lo mismo; y ello no es más que el deseo de una sociedad totalitaria. Las sociedades abiertas deben aprender a dialogar sobre la base del respeto y la igualdad para lograr el consenso, a buscar que los ideales de unos, sean compatibles con los ideales de otros, sin que para ello alguien se vea perjudicado. La tolerancia frente a la diversidad, el respeto a la individualidad y el derecho como la posibilidad de maximizar libertades, son desde mi punto de vista, las claves para una convivencia pacífica. Por ello, Desde Alemania, concluyo con esta cita:
“El derecho es el conjunto de condiciones bajo las cuales la arbitrariedad de unos puede hacerse compatible con la arbitrariedad de otros, a través de una ley general de la libertad” – Immanuel Kant.
¡Les deseo que tengan muy felices fiestas! Hasta 2011.
*Los enlaces a mi columna en Gurú los encuentran aquí abajo. En mi blog encontrarán el archivo completo con los enlaces desde 2009.
Consultora jurídica Ombudsgay-i(dh)eas. Constitucionalista y ensayista. Autora del blog: Gera´s Place. Se ha dedicado principalmente a los temas relacionados con los derechos fundamentales y la teoría de la constitución. Ha sido profesora en el Instituto Nacional de Ciencias Penales, en la Universidad Anáhuac del Sur, Universidad Autónoma del Estado de México y en la Universidad Autónoma Benito Juárez. Actualmente realiza estudios de posgrado en Alemania. Twitter: @geraldinasplace. geraldinagvh@googlemail.com

